¿Quieres ser un profesional en tu trabajo o prefieres ser un aficionado a tu oficio?

<h2>Trabajo</h2>

Trabajo

Del latín tripaliare procedente del vocablo "Tripalium" yugo hecho de tres palos en donde se amarraba a los esclavos para azotarlos. La relación directa con el vocablo no tiene tanto que ver con el castigo (azote), como con el sufrimiento y el dolor corporal que deriva una actividad.

<h2>Profesional</h2>

Profesional

Professio, -onis- acción de profesar, en orientación mística. A la luz del significado dominante profesar es ingresar en una orden religiosa . Profesar es prometer fidelidad, comprometerse con el “dogma”. Suponemos un profesional "de algo" como alguien que sabe todo lo necesario sobre lo que esta en el "dogma" de ese algo,

<h2>Oficio</h2>

Oficio

Proviene del latín opificium, derivada de opificis ‘artesano’, que se formó, a su vez, mediante la yuxtaposición de opus ‘obra’ y facere ‘hacer’. Obrar con artesanía incorporando valor no tangible (arte). Comparten origen operario, opera, oficina

 <h2>Aficionado</h2>

Aficionado

Viene del latín "affectio" con significado de afección, afecto. El sufijo latino "-tio" -cion en sentido de acción y efecto. Comparte raíz con afín, afinidad, afable, fiable El sentido de afición como (afecto, filiación, disposición de ánimo) gran interés hacia (de atracción) algo. Un aficionado a algo siempre quiere saber y aprender más

Centrados en el Desarrollo integral de personas...
... actuando sobre los niveles Correctivo, Generativo y Evolutivo

Ignacio Porroche

Oficionado

¿Cómo he llegado hasta aquí?

Contexto

Veinticinco años de vida laboral, veintidós en el sector TIC, siempre en la venta de sistemas, servicios y soluciones para empresas de distintos tamaños y sectores. Un lujo acceder a la inteligencia de tantos procesos, de tantas personas, de tantos equipos, de tantas empresas de tantos sectores. Además, poder hacerlo desde distintos roles en los proyectos empresariales en los que pude integrarme. Precisamente en cuanto a los roles, divido ... leer más



Ignacio Porroche Gil           

Un nuevo paradigma